domingo, 27 de julio de 2014

¿Porque va la educación como va en España?

¿Porque va la educación como va en España?


Vale, aceptado, la educación en España tampoco es rematadamente mala. Estamos ligeramente por debajo de la media en los diferentes estudios comparativos internacionales. Y, en general, donde cabía esperar dada la formación e inteligencia promedio del país. Pero este modo de pensar (somos un punto bien cerca de la recta de regresión) apenas da control sobre cómo mejorar los resultados.

Considero que una parte importante del problema es la formación de los futuros profesores. Siempre he sido de esa idea, pero después de impartir docencia en el Grado de Magisterio Infantil pasó a certeza personal. Certeza que apenas podía apoyar más allá de anécdotas.

Ahora puedo presentar algunos datos que señalan que en Magisterio el nivel de exigencia es muy, muy bajo y, así, casi regalan los estudios. De este modo, gente de perfil formativo y cognitivo bajos son quienes entran en los colegios para formar al alumnado. Ser educador es una tarea extraordinariamente exigente y el alumnado egrasado de Magisterio no está a la altura.

Empecemos por la nota de admisión a los estudios de Magisterio. La nota media para aquellos alumnos que acceden a través de las PAU es de 7.66 para Magisterio de Primaria y de 7.50 para Infantil. Esta nota está en torno a un punto por debajo de la nota media global en las PAU. Por tanto, los alumnos que acceden a Magisterio presentan unos resultados académicos muy modestos hasta ese momento en su recorrido educativo.




Pese a su perfil bajo, los estudios de Grado en Magisterio son los que presentan una mayor tasa de rendimiento (relación porcentual entre número de créditos superados y número de créditos matriculados). Esto es, aprueban prácticamente todas aquellas asignaturas en las que se matriculan. El suspenso es ese casi gran desconocido en Magisterio.




Y no sólo aprueban casi todo (repito, pese a su pobre rendimiento académico previo), sino que lo hacen con grandes notas. Los estudiantes de Magisterio están entre quienes acaben el Grado con mejores expedientes académicos.



Magisterio atrae a pobres estudiantes que salen de la universidad como grandes estudiantes. Hay dos posibles explicaciones. Una, que Magisterio hace magia y los transforma. Dos, que ahí casi regalan el título. Me quedo con la segunda explicación.

Y entre todos pagamos el precio de esto.

Fuente: http://blogdecede.blogspot.com.es/