jueves, 7 de agosto de 2014

Vuelta a las aulas para encontrar trabajo.

8.000 jóvenes no lograron plaza en la FP solicitada por la demanda desbordada



A mayor edad, menor suele ser la formación de los desempleados. Pero muchos de los jóvenes hoy en paro de larga duración —no recién salidos de la Universidad o FP— dejaron de estudiar cuando el mercado absorbía entre 2000 y 2007 empleos sin apenas cualificación. Este perfil, sin formación cuando es vital para rellenar una solicitud, ha optado por volver al instituto o cursar educación superior.
En Madrid, este abandono temprano estuvo muy relacionado con la construcción, mientras que en Comunidad Valenciana, Baleares o Canarias lo estuvo con el turismo. “¿Para qué seguir estudiando si puedo ganar 1.500 euros de camarero en la costa?”, pensaron muchos.
Dos de cada 10 madrileños de entre 18 y 24 años tienen como máximo estudios de secundaria. Una tasa de abandono escolar temprano muy alta, pero que no deja de bajar. Si no hay trabajo, no queda otra que seguir formándose. La tasa madrileña está tres puntos por debajo de la media nacional.
En el curso 2007-2008 —con los inicios de la crisis— se inscribieron en educación secundaria para personas adultas 14.000 personas en Madrid; en el 2012-2013 esta cifra bordeó los 24.000. O pasaron en este periodo de ser 1.339 a 6.600 los inscritos a los cursos de preparación de las pruebas de acceso a los ciclos de grado superior de FP.
Tantos estudiantes que han reventado las listas de espera en muchos centros. Educación reconoció el pasado septiembre que 8.000 estudiantes se habían quedado sin el curso de FP que deseaban por falta de plazas. Un problema al que debieron enfrentarse también en otras comunidades. Desde que arrancó la crisis, el número de estudiantes de bachillerato ha crecido en 13.000 personas (103.800 el curso pasado) y los grados medios y superiores se han duplicado, llegando a los 40.000 alumnos cada uno.
“Es imprescindible que dediquen el mayor tiempo posible a la adquisición del capital humano suficiente para que su oferta de trabajo sea útil para el mercado laboral”, se señala en Los parados de larga duración en España en la crisis actual, un estudio reciente del Laboratorio Alternativas. Un problema aún mayor para los parados de más de 45 años, que en su gran mayoría no tienen más que estudios primarios. “Estos individuos necesitan planes de formación y recolocación específicamente diseñados para ellos”.